
Los bosques tropicales son, en el siglo XXI, el verdadero “El Dorado” de la cuenca amazónica. “El comercio internacional en el siglo XXI será verde”, decía hace poco en Iquitos Jorge L. Chediek, el ex director residente del PNUD y Naciones Unidas en el Perú y ahora en funciones en el Brasil. Luego, en una conferencia en la Biblioteca Amazónica, pidió “repensar el modelo de desarrollo amazónico”.
El modelo económico extractivo-mercantil, es decir primario-exportador, es inviable en términos ambientales, sociales y económicos. La actividad forestal es un ejemplo de ello. De acuerdo a Guillermo Andrade Sáenz, experto en el tema, el negocio de la madera se “sostiene en una sistema esclavista que es la habilitación y genera un crecimiento económico aritmético y una pobreza geométrica”.
En una nueva economía sostenible, el bosque en pie no sólo debe generar riqueza en base a los servicios ambientales (el programa REDD es una posibilidad), sino en muchas otras actividades. Julio Arce Hidalgo, notable fitoquímico de la Amazonía, está estudiando los principios activos de algunas especies forestales. La sangre de drago es una de ellas. Produce taspina. Un gramo cuesta 100 dólares. Un barril de copaiba, que se extrae de 5 árboles, se vende en 1500 dólares. Continue lendo “Perú: Las comunidades y “el dorado” del bosque amazónico”





