
Por Jorge Agurto
Servindi, 4 de enero, 2014.- La última exhumación de 56 víctimas en el distrito de Chungui efectuada en diciembre de 2013 me hizo recordar al poeta Juan Gonzalo Rose cuando escribe: “No tienen año nuevo los pueblos como el mío:/ será nuevo paisaje, pero la misma ausencia;/ será pañuelo nuevo, pero la misma lágrima; / será nueva mortaja, pero distinta muerte” (1).
Mientras el Perú formal habla de la necesidad de destrabar la inversión minera para continuar de manera ininterrumpida con el crecimiento económico del Producto Bruto Interno, el Perú profundo espera un diálogo alturado y con respeto que no recuerdo haya existido.
Lo que si existió es un terrorismo de Estado, cruel, descarnado, que se expresa en decenas de miles de desapariciones forzadas que el Perú formal no quiere ver, y pretende dejar sepultado y olvidar sin hacer justicia ni reparar. Continue lendo “Las fosas de Chungui nos recuerdan las causas de la violencia estructural”









