
El 24 de junio de 2011 Ernesto Sábato iba a cumplir 100 años de vida. Desde hace rato sus lectores nos disponíamos a celebrar su existencia en combinación con su obra (con sus palabras, con su forma de caminar hermosamente por la cuerda floja que nos lleva fuera de lo bestia). Tal celebración era (y es) una clave entre el autor y los observadores de sus claves. Y digo “es” porque, a pesar de que el 30 de abril de 2011 los medios de información anunciaron su muerte, a los caminantes de la palabra siempre hay que celebrarlos. Decir Sábato no es decir muerte, decir Sábato es decir vida (como cantara Rubén Blades: “no te alegres muerte…tu triunfo es vacío”.)
Decir Sábato es decir que la vida no ha perdido, que hoy se fue un caminante pero su palabra queda en la ruta de quienes atendimos su llamado. No me interesa plantearme la “muerte” de seres como Sábato en términos de nostalgia (ya bastante tenemos que hacer para interpretar y mover las piezas, por muy pequeñas que sean, de un mundo hecho a imagen y semejanza de la bestialidad, como para paralizarnos en la depresión). Me niego a asumir que Sábato es representante de un mundo que está pasando (¿quién dijo que la dignidad está pasando?).
Continue lendo “Ernesto Sábato y la resistencia a la barbarie”



